sábado, diciembre 23, 2006

Ensayo para el Magister (Nota: 7.0) Jejejeje, (fechado en Santiago 05 de junio 2005)

CONSTITUCIONALISMO Y PRÁCTICA POLÍTICA
El ejercicio ciudadano liberal en la sociedad de antiguo régimen. Chile 1818-1823


ES TIEMPO DE REVOLUCIÓN
“Es preciso dar tiempo al pueblo, para que se prepare á entender y
conocer como es debido, su nueva existencia política”
Ramón Freire. Director Supremo
de la Nación, 1825
Cada vez que se estudia una Revolución, comúnmente, tenemos la tendencia a pensar en cambios violentos y repentinos, ya sea en líneas generales, en las esferas políticas, sociales o económicas. Pero pocas veces nos detenemos a analizar los subterfugios de estos procesos históricos, en el sentido de analizar como el paso de un estado a otro se realiza en ámbitos cuantitativos y cualitativos. Por lo general nos quedamos con el cambio político institucional, el cual nos queda bastante claro para el caso de los países latinoamericanos, ya que es evidente que durante sus procesos de Independencia Nacional pasaron del estado colonial a uno independiente, de ser parte de una monarquía a convertirse en repúblicas. Mas allá de los eventos militares, es interesante analizar como ocurre el proceso en los aspectos políticos cotidianos, en el ejercicio diario de la política, la conformación de la misma y las pugnas que provoca.
Un proceso revolucionario no comienza ni se desencadena el día que la cronología establece como tal, además hay procesos que no implican un cambio repentino sobre el mismo proceso. Puede cambiar el tipo de Estado de manera radical, pero la sociedad no necesariamente cambia de la noche a la mañana, sino que conserva muchos elementos propios de la sociedad antes de la revolución. La sociedad francesa no se volvió laica el 15 de julio de 1789 (La toma de la Bastilla fue el 14), ni tampoco 10 años después cuando Napoleón da el golpe de Estado. Tampoco es el caso de otros países que hayan vivido revoluciones violentas, como Rusia a partir de 1917, sería una locura pensar que en la Unión Soviética todos los soviéticos eran comunistas, o tenían claro lo que era el comunismo.
Lo mismo debió ocurrir en nuestros países latinoamericanos. No podemos pensar que después de la declaración de independencia de 1818 todo Chile comprendió la nueva situación, incluso en 1825 para Ramón Freire había que “darle tiempo al pueblo”, independiente del concepto de pueblo que existiera en ese momento, el cual esta delimitado por la constitución política de 1823, tema que trataremos mas adelante. El punto es que el cambio de institucionalidad política puede haber sido fuerte y radical, pero no necesariamente traumático para la sociedad, ya que no debió haber tenido mayores problemas pos guerra de independencia, en el sentido de la existencia institucional de las nueva forma de Estado; no así en las formas que pudo tener el nuevo gobierno, por esto las distintas constituciones.
LIBERALISMO EN MEDIO DE UNA SOCIEDAD DE ANTIGUO RÉGIMEN
“¡Quantos abusos se han introducido á la sombra de la libertad mal entendida!”.
El Argos de Chile[1]
El problema no es el nuevo tipo de Estado, sino la forma de gobierno que ha de tener. La aplicación práctica de la política no puede actuar sin la legitimidad política necesaria, es decir, no puede actuar sin el apoyo necesario de los actores políticos y sociales en cuestión. Por esto, para la mayoría de los ciudadanos de aquella época, “de nada serviria una compilación de bellas teorias, si estas no son adaptables a las costumbres, religión, y aún á la forma de gobierno antiguo”[2].
Las nuevas formas de organización no aparecieron de la nada, de hecho, tanto el “constitucionalismo republicano como el absolutismo ilustrado tuvieron su origen en los ideales racionalistas de la ilustración”
[3], que es el pensamiento que atraviesa los discursos políticos, son su referente político-discursivo, que se han de reflejar en las concepciones de ciudadanía, propiamente clásica-aristotélica. Es un sueño no menor esperar el día “en que veamos aquí un Congreso, un poder executivo y otro judicial. ¡Ojala el cuerpo legislativo sea un nuevo Aeropago; y que el executivo, y el judicial conozcan los limites de su autoridad, sin excederlos jamás: que estos poderes nunca sean confundidos, y que la elección de sus miembros sea por la libre voluntad de los habitantes, sin que influyan otras consideraciones!”[4]. Estos elementos se mezclan con elementos propios del derecho natural y el contrato social de la Revolución Francesa, ciertos ideales del liberalismo y federalismos norteamericanos, con una buena dosis, o mejor dicho esencia, de antiguo régimen. Esto explica la necesidad de una práctica política inmersa en un contexto social no acostumbrado a las nuevas formas de comprensión de la política y el ejercicio del poder. Después de todo estamos hablando de un “pueblo envejecido con mas de 300 años de monarquia despotica, y todos los vicios que produce aquella servidumbre, no hará jamás buen uso del derecho de libertad”[5], si primero no se le enseña sobre aquello y se enmarca dentro de las características sociales de este período de transición de Colonia a República. El concepto mismo de libertad se entiende en la óptica de la liberación del yugo español. Un claro ejemplo esta en la primera canción nacional, que destaca tanto por la insistencia del concepto de ciudadano, que impulsa el derecho a la libertad:
“Ciudadano= EL AMOR SAGRADO
De la PATRIA os comunica a la lid
Libertad es el eco de alarma
La divisa triunfar o morir
El cadalso ó la antigua cadena
Os presenta el soberbio Español
Arrancad el puñal al tirano
Quebrantad ese cuello feroz
Coro: Dulce PATRIA recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que o la tumba serás de los libres
O el asilo contra la opresión
Habituarnos quisieron tres siglos
Del esclavo a la suerte infeliz
Que al sonar de sus propias cadenas
Mas aprende a cantar que a gemir
Pero el fuerte clamor de la PATRIA
Ese ruido espantoso acallo
Y las voces de la Independencia a
Penetraron hasta el corazon…”
[6]

Y la larga canción nacional continúa bajo la misma lógica, donde el español es visto como tirano, vil invasor, déspota vil, etc. Pero esta libertad básica, buscará nuevos rumbos, más propios de la teoría liberal, pero inmersa en una sociedad que no conoce ese tipo de libertad, e ahí el temor en esta sociedad a las pretensiones ridículas sobre el término y evitar sus confusiones; a que provoque los abusos bajo “la sombra de la libertad mal entendida!”[7]
Si la antigua forma de gobierno se caracterizó por la figura del poder Real, de una figura monárquica que es la máxima autoridad, cuya autoridad no se discutió hasta la guerra de Independencia, es lógico notar en los países latinoamericanos, y en particular en Chile, la existencia del poder central (Dirección Suprema), que aparentemente coacta las libertades que buscan los revolucionarios. ¿Pero buscaban esas libertades realmente, las de la teoría liberal pura, o solo algunas de ellas? ¿Qué entendían por libertad? En algunos periódicos se desarrollan debates al respecto, donde se planteó que “la libertad es la facultad de hacer por nuestra felicidad todo aquello que permite la naturaleza del hombre en sociedad”[8]. Entonces la libertad se entenderá dentro del marco del Hombre en Sociedad, un concepto revolucionario que involucra a los actores sociales; es decir a todos aquellos que hagan funcionar la sociedad. El hombre en sociedad es un concepto propio de este período, por lo cual la libertad se relaciona con la ciudadanía, donde para ser ciudadano hay que ser hombre libre, y ese hombre libre es un “hombre en sociedad”, pero ¿Qué era el hombre en sociedad?
Según el Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile de 1818, cuyo primer titulo se denomina “De los Derechos y Deberes del Hombre en Sociedad”, de donde destacamos que se entiende por derechos del hombre en sociedad, en un aspecto natural, todos los que “gozan de un derecho inajenable e inamisible a su seguridad individual, honra, hacienda, libertad e igualdad civil. […] Ninguno debe ser castigado o desterrado, sin que sea oído y legalmente convencido de algún delito contra el cuerpo social […] Todo hombre se reputa inocente, hasta que legalmente sea declarado culpado […] No puede el Estado privar a persona alguna de la propiedad y libre uso de sus bienes, si no lo exige la defensa de la Patria, y aun en ese caso, con la indispensable condición de un rateo proporcionado a las facultades de cada individuo, y nunca con tropelías e insultos”
[9]. Continua con una serie de derechos sociales relativos a la justicia y que podemos notar son derechos sociales liberales, ya que la “libertad es la facultad de hacer todo lo que no daña á los derechos de otros individuos, ni al cuerpo de la sociedad, cuyos limites solo pueden sancionarse por la ley”[10], pero también hay elementos del antiguo régimen; ya que si bien la civilidad liberal esta ordenada y sujeta a una constitución, para las sociedades de antiguo régimen la probidad de sus miembros están determinadas por la fe cristiana, o mejor dicho por la doctrina de la Iglesia Católica Apostólica Romana.
La civilidad, la vida del hombre en sociedad, debe ser necesariamente acorde a los reglamentos propios de la religiosidad católica. No es solo un tema de costumbre y tradición que choca con los nuevos elementos liberales o modernos de la sociedad contemporánea, sino que es más bien un sustento para el mismo liberalismo. Es decir, estos elementos de antiguo régimen no complotan contra el naciente liberalismo, sino que ayudan a su surgimiento. Este liberalismo, o el surgimiento de sus ideales políticos, se introducen en una sociedad que entiende que, políticamente, según las circunstancias en que se desenvuelven, “lo que nos conviene es tener un poder egecutivo fuerte y enérgico, que pueda hacer sin restricción el bien, pero siendo, si, responsable á la nacion del mal que pueda causar”
[11]. Vemos la lucha entre el bien y el mal, donde el bien esta visto en el sentido cristiano[12], puesto que el hombre en sociedad es cristiano, y por esto para hacer el bien hay que tener un orden social fuerte y claro.
Otro elemento de antiguo régimen que funda las bases del liberalismo en Chile
[13] aparece en el artículo 10 del capitulo primero del titulo primero del reglamento constitucional provisorio de 1818, la libertad civil “consiste en hacer todo lo que no daña a la religión, sociedad o a sus individuos, y en fijar su residencia en la parte que sea de su agrado, dentro o fuera del Estado”[14] y en articulo 11, donde todo “hombre tiene libertad para publicar sus ideas y examinar los objetos que están a su alcance, con tal que no ofenda a los derechos particulares de los individuos de la sociedad, a la tranquilidad pública y Constitución del Estado, conservación de la religión cristiana, pureza de su moral y sagrados dogmas; y en su consecuencia, se debe permitir la Libertad de imprenta, conforme al reglamento que para ello formará el Senado o Congreso”[15].
Pero aun nos queda más claro con los deberes del hombre social, ya que le impronta del deber cívico de construcción social, con las obligaciones propias para con el Estado, que incluyen la “sumisión a la Constitución del Estado, sus estatutos y leyes […] obedecer, honrar y respetar a todos los magistrados y funcionarios públicos, como ministros de la ley y primeros ciudadanos”, además de aportar con impuestos para “los gastos ordinarios del Estado; y en sus necesidades extraordinarias y peligros, debe sacrificar lo más estimable por conservar su existencia y libertad”
[16]. Estas son obligaciones propias de un ciudadano, pero no olvidemos que el Estado y la Iglesia no se han de separar en Chile durante el siglo XIX. En esto la constitución es clara, y el hombre social, según el articulo 4 del capitulo II del titulo primero, establece que el ciudadano está “obligado a dirigir sus acciones respecto de los demás hombres, por aquel principio moral: No hagas a otro lo que no quieres hagan contigo. [y, en el articulo 5:] Todo individuo que se gloríe de verdadero patriota, debe llenar las obligaciones que tiene para con Dios y los hombres, siendo virtuoso, honrado, benéfico, buen padre de familia, buen hijo, buen amigo, buen soldado, obediente a la ley y funcionario fiel, desinteresado y celoso”[17], por eso, en el título II, capitulo único, queda explicitado que la “religión Católica, Apostólica, Romana es la única y exclusiva del Estado de Chile. Su protección, conservación, pureza e inviolabilidad, será uno de los primeros deberes de los jefes de la sociedad, que no permitirán jamás otro culto público ni doctrina contraria a la de Jesucristo”[18].
El culto y la doctrina que rige la sociedad esta dada por la ley de Dios, que nos lleva a pensar que la supuesta obsesión por el orden, gobierno fuerte, o la ley es producto de una costumbre cultural que se desarrollo por siglos; es decir es inherentemente de antiguo régimen. Por esto la libertad “es perjudicial siempre que no esta subordinada á las leyes de la justicia, de la razon y la sociedad […] El gobierno órgano de la sociedad, ó encargado por ella de fijar los limites de la libertad de sus miembros, se explica por medio de las leyes. Cuando estas leyes son justas hacen gozar á los ciudadanos de toda la libertad que la naturaleza y la razon les permite ejercer, relativamente a las necesidades y á las circunstancias de la sociedad”
[19] y la igualdad, que le da justicia a la ley, consiste en que ésta “sea una misma para todos los ciudadanos sea que castigue o que proteja. Ella no reconoce distinción de nacimiento, ni herencia de poderes”[20], pero si reconoce limites, que establece la constitución.
¿ENSAYOS CONSTITUCIONALES?
“A partir de 1830, después del brevísimo período caótico de 1823-1830,
el Estado nacional se consolida por largo tiempo”.
Mario Góngora
[21]
La historiografía tradicional chilena ha planteado el período comprendido entre 1818 hasta la constitución de 1833 como un período de ensayos constitucionales o de búsqueda de un orden constitucional para el país, que “intentaron delimitar la acción del Estado y la de los ciudadanos. La constitución sería una ley fundamental que regiría tanto a las autoridades como a los gobernados, garantizando el respeto a ciertos valores republicanos como la igualdad, la equidad, la libertad, etc”[22].
Pero el tema en cuestión es si estamos frente a ensayos, una búsqueda, o realmente frente a constituciones políticas reales que se enfrentaron a formas cada vez mas cambiantes de organización política. Cabe preguntarnos si las constituciones que reflejaron luchas de poder entre grupos de poder, lo hicieron en base a intereses económicos o en base a formas de comprender y aplicar la política liberal. No nos adentraremos en el problema económico, o de las relaciones sociales entre la elite chilena de aquel período, que claro son necesaria de comprender para tener una mayor claridad al respecto; por ahora y bajo el análisis generalizado de las constituciones políticas logramos notar la existencia de elementos comunes, con variaciones por supuesto, que mas que simples variaciones reflejan lo que hemos tratado al principio de este ensayo, la forma práctica de la actuación política y la ciudadanía.
Hemos visto como el reglamento constitucional provisorio de 1818 plantea la ciudadanía en torno al concepto del hombre en sociedad, pero además es notoria la forma en que se vota dicho reglamento provisorio, que si observamos el tiempo de su duración actúa como constitución de facto, por lo menos para las provincias liberadas del imperio español. De hecho, el objetivo de “este proyecto de Constitución provisoria, no ha sido el de presentarla a los pueblos como una ley constitucional, sino como un proyecto, que debe ser aprobado o rechazado por la voluntad general. Si la pluralidad de los votos de los chilenos libres lo quisiese, este proyecto se guardará como una Constitución provisoria; y si aquella pluralidad fuese contraria, no tendrá la Constitución valor alguno”
[23]. Además el derecho de representación de la misma pertenece a los pueblos y no a alguna “corporación, ni tribunal, ni jefe del Estado”[24] por lo cual “es necesario saber distintamente la voluntad de cada uno de los habitantes”[25], que son aquellos “que sean padres de familia que tengan algún capital, o que ejerzan algún oficio, y que no se hallen con causa pendiente de infidencia o de sedición”[26]. Para este caso particular votan buenos cristianos, que están al día con sus penitencias y con el buen ejercicio del cordero de dios, por lo cual los sacerdotes pasan a ser los primeros filtros fuertes del proceso, ya que no pueden ser parte del proceso los pecadores que están “endeudados con la fe”, lo que le imprime un sesgo sagrado al acto de votación por el reglamento constitucional y lo aleja de lo pagano, convirtiendo al acto de votación por la constitución política (sea provisoria o no) en una epifanía, y de ser aprobada, se convierte en lo que Marcia Eliade llamaría una Hierofanía[27], un espacio entre lo sagrado y lo profano, digno de legislar a los hombres. Este primer filtro no distingue entre ricos y pobres, entre hacendados, estancieros, estanqueros, mineros, maestros, oficiales, moradores, vecinos, estantes, habitantes[28], sino que distingue entre católicos y no católicos. Otro filtro que no distingue status social es el delito de sedición contra la Patria, el cual es lo suficientemente claro y obvio porque deja fuera de la votación a aquellas personas. Pero las restricciones sociales vienen mas claras y precisas con la delimitación del Pater Famili, es decir votan los padres de familia, porque esto es sinónimo de buen cristiano, y porque además implica la seguridad y certeza de una persona que ha construido su vida bajo sólidos cimientos cristianos que implican necesariamente la segunda condición; ya que para ser padre de familia hay que tener algo de capital para sustentarla. Si puede sustentar a una familia, puede sustentar al Estado[29]. Pero la tenencia de capital no discrimina mayormente entre los tipos de empleos o trabajo, en la cantidad de dinero o no. Esto nos muestra una intención política que busca la legitimidad en el pueblo en general, en todos los habitantes de la Patria, y no en un concepto restringido de ciudadano de elite. El Pater Famili que tiene algún capital representa a su familia y a quienes trabajan con él, por el libro de registros donde se votó esta reglamento constitucional provisorio tiene una legitimidad social bien amplia acomodada la condición social de antiguo régimen del Chile pos independencia.
¿Pero que varia con la constitución de 1822? Cambia más de algún elemento que refleja la lucha por el poder pos independencia. Hay que señalar que el periodo en el cual se redacta y promulga el reglamento de 1818, O’Higgins hace hincapié en que no se puede CONGREGAR A UN Congreso Nacional, porque debe estar compuesto por “los diputados de todos los pueblos, y por ahora sería un delirio mandar a aquellos pueblos que eligiesen sus diputados, cuando aun se halla la provincia de Penco, que tiene la mitad de la población de Chile, bajo el influjo de los enemigos”
[30], por eso es provisorio el reglamento, y por eso se explican las diferencias con la constitución de 1822, que aparece mas sencilla y menos retórica, pero mas clara. “Este texto constitucional promulgada el 30 de octubre, fue redactado principalmente por un destacado O`Higginista como lo fue José Antonio Rodríguez Aldea. El 7 de mayo de 1822, cuando O'Higgins llamó a la convención preparatoria destinada a aprobar esa constitución”[31], compuesta por Francisco Ruiz-Tagle (Presidente), José Antonio Bustamante (Vicepresidente), Camilo Henriquez (Cura, Diputado-Secretario) y el Dr. José Gabriel Palma (Secretario).
El primer cambio está en que no es aprobada de la misma forma que el reglamento provisorio, ya no son los habitantes los que la votan, sino los representantes de la convención preparatoria:
“Congregada para organizar la Corte de Representantes y para consultar y resolver en las mejoras y providencias que propusiese el Gobierno: considerando que el fin de la sociedad es la felicidad común; que el gobierno se establece para garantir al hombre en el goce de sus derechos naturales e imprescriptibles, la igualdad, la libertad, la seguridad, la propiedad: ha formado y discutido la Constitución Política de Chile, poniendo a la vista de los hombres libres sus derechos, para que formen el justo concepto de su grandeza, Y resistan toda opresión y tiranía: al magistrado sus deberes para que, llenándolos, merezca el aprecio y consideración de sus conciudadanos: al legislador sus augustas atribuciones para que, dictando leyes justas y útiles a la Nación, le bendigan las generaciones futuras.
En esta virtud, y consiguiente al voto de los pueblos, al objeto de su misión, y a las iniciativas del Poder Ejecutivo en la convocatoria y sus mensajes, la Convención decreta ante el SUPREMO LEGISLADOR DEL UNIVERSO La siguiente: CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO DE CHILE”
[32]
¿Quiénes votaron? ¿Cómo votaron? Y ¿Qué votaron los pueblos? No hay claridad al respecto, mas parece una constitución hecha a puertas cerradas y un último intento O´Higginista por evitar ser desplazados en el poder por la surgente aristocracia criolla en la política nacional. Es una constitución marcadamente liberal, acentúa dichos principios. De todas formas esta dirigida a los habitantes, pero imprime novedades conceptuales, donde desaparece el titulo del hombre social, este concepto ya no existe en la constitución. Ahora estamos frente a la Nación Chilena, los chilenos y los ciudadanos.
El principio básico de libertad se mantiene (articulo 2 Capitulo I Titulo I), en el sentido de ser una nación libre de otra dominación extranjera. Desaparecen los deberes y derechos del hombre social y en su reemplazo aparece lo que es ser chileno, de lo cual destacamos del Capitulo II (De los Chilenos) del Título I (De la Nación Chilena y de los Chilenos):
“ART. 4.o Son chilenos:
1.o Los nacidos en el territorio de Chile.
2.o Los hijos de chileno y de chilena, aunque hayan nacido fuera del Estado.
3.o Los extranjeros casados con chilena, a los tres años de residencia en el país.
4.o Los extranjeros casados con extranjera, a los cinco años de residencia en el país, si ejercen la agricultura o la industria, con un capital propio, que no baje de dos mil pesos; o el comercio, con tal que posean bienes raíces de su dominio, cuyo valor exceda de cuatro mil pesos.
ART. 5.o El Poder Legislativo, a propuesta del Ejecutivo, puede dispensar las calidades del artículo anterior en favor de los extranjeros que han hecho o hicieren servicios importantes al Estado.
ART. 6.o Todos los chilenos son iguales ante la ley, sin distinción de rango ni privilegio.
ART. 6.o Todos los chilenos son iguales ante la ley, sin distinción de rango ni privilegio.
ART. 7.o Todos pueden ser llamados a los empleos con las condiciones de la ley.
ART. 8.o Todos deben contribuir para los gastos del Estado en proporción de sus haberes.
ART. 9.o Todo chileno debe llenar las obligaciones que tiene para con Dios y los hombres, siendo virtuoso, honrado, benéfico, buen padre de familia, buen hijo, buen amigo, buen soldado, obediente a la Constitución y a la ley, y funcionario fiel, desinteresado y celoso”.
[33]
Como se puede apreciar, ya se plantea la conformación de una sola nacionalidad, y que para ser parte de ese cuerpo social hay que cumplir con dichos requisitos. Se mantienen los principios liberales mezclados con elementos de antiguo régimen (observar el articulo 6 y el 9) que se notan aun más con el mantenimiento de la declaración sobre la religión del Estado, que es la “Católica, Apostólica, Romana, con exclusión de cualquiera otra. Su protección, conservación, pureza e inviolabilidad es uno de los primeros deberes de los jefes del Estado, como el de los habitantes del territorio su mayor respeto y veneración, cualquiera que sean sus opiniones privadas. ART. 11. Toda violación del artículo anterior será un delito contra las leyes fundamentales del país”. Hasta aquí la constitución sigue básicamente los mismos lineamientos, pero el cambio cualitativo se refleja en el capitulo II, que lo reproducimos completo:

“CAPITUL0 II
De los ciudadanos
“ART. 14. Son ciudadanos todos los que tienen las calidades contenidas en el artículo 4.o con tal que sean mayores de veinticinco años o casados y que sepan leer y escribir; pero esta última calidad no tendrá lugar hasta el año de 1833.
ART. 15. Pierden la ciudadanía:
1.o Los que adquieran naturaleza en país extranjero.
2.o Los que admitan empleo de otro Gobierno.
3.o Los que son condenados a pena aflictiva o infamante, si no obtienen rehabilitación.
4.o Los que residiesen cinco años continuos fuera de Chile, sin licencia del Gobierno. ART. 16. La ciudadanía se suspende:
1.o En virtud de interdicción judicial, por incapacidad moral o física.
2.o En el deudor quebrado.
3.o En el deudor a los caudales públicos.
4.o En el sirviente doméstico asalariado.
5.o En el que no tiene modo de vivir conocido.
6.o En el que se halla procesado criminalmente”.
En este capitulo observamos una serie de cualidades necesarias para ser ciudadanos, la mas importantes radican en el concepto de suspensión de la ciudadanía, ya que nos cabe la pregunta del por qué esta figura de suspensión. Es decir, el ciudadano sigue siendo ciudadano, pero suspendido de ejercer sus derechos como tal, pero sin duda alguna debe ser obligado a cumplir con sus deberes. Que alguien pierda la ciudadanía es lógico por las razones explicitadas en el documento, pero la suspensión ¿A qué se debe? Aquí es donde volvemos a ratificar el hecho de que el liberalismo, ahora con carácter nacional (sin exagerar: de unificación nacional que busca la homogeneidad), se sustenta sobre las bases del antiguo régimen, porque el ser ciudadano implica la participación política, pero la ciudadanía es un concepto que puede dar para mucho. Limitarla en el sentido liberal es una contradicción, para este período de pugnas de poder, donde la aparente hegemonía esta en manos de un grupo anti-aristocrático que no puede dejar de lado las intenciones políticas y sociales del “bando contrario”; por eso el antiguo régimen se entremezcla con el liberalismo, por eso la ciudadanía como concepto en sí es amplia. El ciudadano suspendido, está suspendido solamente, sigue siendo ciudadano, y son suspendidos por quiebras o deudas con el servicio público. Cabe preguntarse ahora en quiénes recaen estas suspensiones. ¿Quién puede tener problemas de impuestos, por no pago de ellos? La lógica, desde un punto de vista de la obtención de riqueza nos dice que los menos acaudalados, es decir los maestros, oficiales, y empleados en general. Es mucho mas evidente en “el sirviente doméstico asalariado”, una figura de servidumbre que parece ser detestable, pero tiene una ventaja. El sirviente doméstico es ciudadano igual, suspendido por ser asalario; pero esa condición de asalariado le puede permitir la acumulación de riqueza, que si se daba el caso, después podría tener un oficio, pasando a ser ciudadano en el estricto rigor de la palabra. Esto es algo que no podemos afirmar por ahora, y sería interesante ahondar en este tema, pero si podemos entenderlo como parte de la búsqueda de una legitimidad amplia, propia del liberalismo, pese a no poder dar un sufragio universal.
La condición de ciudadanía implica la condición de representación política, ya sea como senador o diputado, independiente de las restricciones para los cargos, lo que si es importante es la calidad de los electores, ya que en ellos radica la legitimidad política. Los electores serán todos “los ciudadanos, que no hayan perdido la ciudadanía, o no tengan suspenso su ejercicio”[34], por esto esta el elemento liberal basado en el antiguo régimen, porque la igualdad de la condición de ciudadanía es para todos, pero el ejercicio esta regido por una división social jerárquica, mas propia de lo estamental que la sociedad de clases, pero no limita la posibilidad de la última. En tanto que para el caso de los diputados, deben ser ciudadanos que cumplan los mínimos requisitos de los electores, pero además deben saber leer y escribir y deben tener “en el departamento que lo elige, alguna propiedad raíz, cuyo valor no baje de dos mil pesos, o ser oriundo del departamento”[35]. En tanto que la cámara del Senado se formará por los “individuos de la corte de representantes elegidos por la Cámara de Diputados” y serán sacados de los ex–directores de “los Ministros de Estado […] De los Obispos con jurisdicción dentro del territorio, y en su defecto, del Dignidad que presida el Cabildo Eclesiástico […] De un Ministro del Supremo Tribunal de Justicia, nombrado por el mismo Tribunal […] De tres jefes del Ejército, de la clase de brigadier inclusive arriba, nombrados por el Poder Ejecutivo […] Del Delegado Directorial del departamento en que abra sus sesiones el Congreso. […] De un Doctor de cada Universidad nombrado por su claustro […] De dos comerciantes y de dos hacendados, cuyo capital no baje de treinta mil pesos, nombrados por la Cámara de Diputados. Esto nos demuestra una clara condición de notabilidad de quienes son los primeros ciudadanos, de aquellos que realmente ejercen la ciudadanía en su máximo esplendor, lo cual no solo es notabiliar y propio del antiguo régimen, sino que además es aristotélico. Por otro lado de todas formas se abre la brecha para nuevas formas de interacción política, ya que hay un resquicio legal que podría permitir a alguien menos notabiliar llegar a ser diputado, y que es la condición de “oriundidad”, es decir de pertenecer de nacimiento a un departamento, pero ese requisito se restringe en ele momento que se pide saber leer o escribir, el cual daría una condición de notabilidad de carácter ilustrada, mas que económica.
Pero esta constitución Política duro muy poco, casi nada. Y es que las pugnas políticas al interior del país se hicieron fuertes y llevaron a la abdicación de O’Higgins a la Suprema Dirección, tomando el puesto el General Ramón Freire. Como las disputas eran fuertes, también se planteo el cambio de la constitución política, el cual se hizo efectiva junto a la aplicación del siguiente decreto:
“1° El paseo público que se esta formando en la Cañada de esta capital se denominará paseo de la Constitucion.
2° La calle principal que desde la plaza mayor conduce a aquel paseo y que se conocía en lo antiguo con el nombre de calle del rey, se denominará calle de la Constitución.
3° La Constitución se jurara solemnemente por todos los funcionarios publicos en la parte de la Cañada que hace frente á la calle de la Constitucion; y en el mismo sito se construirá un arco triunfal de marmol, sobre cuya cima se eleve la estatua de la Libertad coronada de laureles, tendiendo en sus manos la Constitucion Política de Chile promulgada en 29 de Diciembre de 1823
4° En la fachada del arco ácia el Oriente leerá la inscripción siguiente:
A LA MEMORIA DE LA PROMULGACIÓN
DE LA CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO EN 1823
EL PUEBLO CHILENO,
Y se inscribirán en seguida los nombres de los Diputados que han compuesto el Congreso Constituyente, y aparecen firmados en la misma Constitución.
5° En la fachada que mira al Occidente se inscribira el tit. 22 de la misma Constitución que lleva por epígrafe – De la Moralidad Nacional.
6° El Ministro de Estado en el Departamento de Gobierno queda encargado de la ejecución de este decreto, comunicando por si todas las ordenes necesarias. – Freire. – Egaña”
[36].
Aquí hay novedades interesantes. La manera en que se promulga la constitución busca tener un sello definitivo, como queriendo decir ésta sí es nuestra constitución. Hay un espíritu fundacional en ella, que se refleja desde un punto de vista urbano, con el cambio de nombres a las calles y el establecimiento de un arco triunfal. Ambos elementos propios del republicanismo, colocando definitivamente en el pasado al rey, el cual ya no se nombrará cotidianamente producto de una toponimia; a cambio de él los habitantes de la ciudad se acostumbraran en léxico cotidiano a la calle de la Constitución. Esto nos refleja una necesidad social basada en el derrumbamiento definitivo de cualquier simpatía con el sistema monárquico, sumado a un monumentalismo propio de la Roma Antigua y de Napoleón. Todos elementos contrarios al antiguo régimen. Pero no hay que dejarse engañar, porque esta constitución redactada por Juan Egaña, también fue conocida como la constitución moralista; y si bien tiene una mascara liberal y moderna, los elementos conservadores están groseramente a la vista, no solo por el epígrafe que debió aparecer en un monumento, del cual hoy no hay rastros
[37], sino por una frase clara y decidora de la constitución, respecto a Dios.
Todas las constituciones hasta aquí parten en nombre y honor a Dios; así el Reglamento Provisorio de Constitucional de 1818 se presenta “EN EL NONBRE DE DIOS OMNIPOTENTE, CREADOR Y SUPREMO LEGISLADOR”
[38], en tanto que para 1822, “la Convención decreta ante el SUPREMO LEGISLADOR DEL UNIVERSO La siguiente: CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO DE CHILE”[39]. En cambio la de 1823 reza de la siguiente forma:
“EN EL NOMBRE DE DIOS OMNIPOTENTE, CREADOR, CONSERVADOR, REMUNERADOR, Y SUPREMO LEGISLADOR DEL UNIVERSO”
[40].
Si bien todas, presentan elemento de unidad de Iglesia con el Estado, los grado de la misma unidad son importantes a la hora de la práctica política. Aquí se refleja el asenso del sector conservador sobre los menos conservadores, sobre los “más liberales”, un asenso que se refleja antes de la abdicación de O’Higgins y que quedó muy bien retratado en el periódico El Independiente y su doble contestación lapidaria al respecto. En El Independiente se realizó una critica a la falta de patriotismo de los chilenos por no buscar un orden constitucional mas moderno, mas liberal y democrático, según este periódico, un “gobierno constitucional con una administración que obra sobre principios liberales siempre tendra el amor y afección de los pueblos […] Las formas de gobierno establecidos [en Chile] son el monárquico y el republicano. No queremos el primero en ninguna de sus diferentes formas. La aristocracia es peor, y asi solamente queremos un gobierno democratico como lo tienen los estados Unidos de la America del Norte.”
[41] Pero la contraparte fue fuerte en dos ocasiones; tal es así que en la Biblioteca Nacional no hay registro de un segundo número de El Independiente. Otro ciudadano, que firma El Republicano le replica que no debe creer que no hay leyes ni necesidad de congresos, sino que lo males vistos por practicas de antiguo régimen en el aspecto judicial “viene en que emos sido esclavos, españoles por educación, y origen, y con este motivo habitudes adquiridas por tantas generaciones no es posible aniquilarlas en el brevisimo espacio de once años de revolucion”[42] y en cuanto a la forma de gobierno es claro, pues “entendemos que no puede ser un gobierno como el de Estados Unidos porque la diferencia de origen, de educacion, y costumbres &c. &c. de Estados Unidos á Chile es infinita”[43]. Otra replica aparece desde Santiago, donde destacan el hecho de que, respecto al la idea de tener una constitución en reemplazo del proyecto constitucional, se plantea que la ultima es “si no es la mas liberal que existe en el universo, es la mas adecuada, para asegurarnos en nuestro actual estado la mayor suma de estabilidad política y de seguridad social”[44].
Estos ejemplos se hacen vivos con las constituciones políticas de 1822 y 1823. No es la teoría política la que se pone en jaque, sino la practica misma de esa teoría, para ello el liberalismo debe ser necesariamente conservador en muchas áreas, debe ser el liberalismo mas adecuado para las circunstancias. Pero en el caso de 1823, parece ser que la balanza se inclino demasiado hacia el conservadurismo, con una constitución política que pretendió reglamentar la vida privada de los ciudadanos. Aún así se mantienen elementos de homogeneidad en cuanto a la nación chilena, pero hay un nuevo giro respecto al ciudadano.
Ahora se distingue el Ciudadano Activo, lo que implica que existen ciudadanos inactivos. Estos últimos no están codificados por la constitución, por lo cual entenderíamos que ciudadanos son todos los chilenos, que cumplan con el requisito de ser chilenos. En este sentido la ciudadanía nominal se ampliaría, pero desde un punto de vista electoral y de participación ciudadana en el Estado se restringe aún más, tomando mayores características notabiliarias, pues para ser ciudadano activo:

“ART. 11. Es ciudadano chileno con ejercicio de sufragio en las asambleas electorales, todo chileno natural o legal que habiendo cumplido veintiún años, o contraído matrimonio tenga alguno de estos requisitos:
1.o Una propiedad inmoble de doscientos pesos.
2.o Un giro o comercio propio de quinientos pesos.
3.o El dominio o profesión instruída en fábricas permanentes.
4.o El que ha enseñado o traído al país alguna invención, industria, ciencia o arte, cuya utilidad apruebe el Gobierno.
5.o El que hubiere cumplido su mérito cívico.
6.o Todos deben ser católicos romanos, si no son agraciados por el Poder Legislativo; estar instruídos en la Constitución del Estado; hallarse inscritos en el gran libro nacional, y en posesión de su boletín de ciudadanía, al menos desde un mes antes de las elecciones: saber leer y escribir desde el año de mil ochocientos cuarenta.
ART. 12. Se pierde la ciudadanía:
1.o Naturalizándose en países extranjeros.
2.o Admitiendo empleo de otro Gobierno sin permiso del Senado.
3.o Por excusarse sin causa suficiente al desempeño de alguna comisión encargada por los primeros poderes del Estado.
4.o Por quiebra fraudulenta.
ART. 13. Se suspende la ciudadanía:
1.o Por condenación a pena aflictiva, o infamante, interin no se obtenga rehabilitación.
2.o Por ineptitud física o moral que impida obrar libre y reflexivamente.
3.o Por ser deudor fiscal constituído en mora.
4.o Por falta de empleo, o modo de vivir conocido.
5.o Por la condición de sirviente doméstico.
6.o Por hallarse procesado criminalmente.
7.o Por habitud de ebriedad o juegos prohibidos: hecha la declaración de los defectos de éste y el anterior artículo un mes antes de las elecciones y por autoridad competente.
Respecto a la suspensión de la ciudadanía, se mantiene el discurso político anterior (de 1822), pero se introducen elementos morales de mayor amplitud. El punto acá son las restricciones para ser ciudadano y que más allá de las condiciones materiales que restringen la ciudadanía activa, prácticamente para la aristocracia y los hacendados, o de las restricciones morales que llevan a la práctica del buen cristiano, existe un instrumento que huele a antiguo régimen de una manera impresionante. Si recordamos la Conquista y Colonia, recordaremos que la instauración de la institución del Cabildo fue donde se concentró la notabiliaridad de la época, y para ser miembro del Cabildo, había que ser Vecino de la ciudad. Para ser vecino había que cumplir ciertos requisitos, que una vez cumplidos el beneficiado debía recibir la carta de vecindad. Pues bien, en esta Constitución debe existir el boletín de ciudadanía, y quien lo tenga será un ciudadano activo.
La representatividad en esta constitución también será limitada, según el ejercicio de la ciudadanía activa, pero esta constitución duró bastante poco, de hecho no “transcurría ni un año de la Constitución del año 1823 y ya había terminado su existencia”
[45]. La crisis política nuevamente se hace latente y la necesidad de buscar nuevas formas de gobierno también. Los ecos contra la constitución se hacen sentir, de tal forma que la representación se uno de los puntos que son reclamados. “Parece pues, que esta representación nacional se entiende por lo que arroga cada diputado; porque cuanto que el empeño personal de un interesado se convierte en mancomunidad in solidum […] Que el señor Diputado se erija en soberano y esclavise á sus amos ¿Qué harán pues si el Señor diputado representa solidariamente toda la Republica?”[46]; y es que la notabiliaridad exagerada que produjo esta constitución también trajo problemas de abuso de poder.
El 18 de septiembre de 1828 el Vice-Presidente de la república, General Francisco Antonio Pinto juraba la constitución política de 1828, la cual no logrará subsistir a los eventos políticos de 1829-1833, cuando en 1833 Chile tenga una nueva constitución política, que no por haber durado más significa haya sido la definitiva. De hecho esta historia continua, puesto que en 1925 una nueva constitución política aparecerá en nuestro país. Como si fuera poco, en 1973 el golpe de Estado auto-asume una carácter refundacional para el país, por lo cual en 1980 Chile verá la promulgación de una nueva Constitución Política. ¿Quién sabe si en el futuro cambiará esta actual constitución?, lo más probable es que así sea, porque si hay un común denominador para todas estas constituciones políticas, es que son elaboradas en beneficio de un sector de la población que logra una mayor hegemonía política real en el momento en que son aplicadas; esto nos lleva a relacionar nuestro tema, sobre el liberalismo y la ciudadanía con el con el concepto de Real Politik.
LA REAL POLITIK DEL SIGLO XIX
“Esta ciudadanía tiene mucho de inconciente todavía y es necesario dirigirla a palos”
Domingo Santa Maria.
En el siglo XIX chileno, existió un liberalismo político real, pero que debió sumergirse un océano de animales prehistóricos para él. Sin hacer eufemismos, este liberalismo debió adecuarse a las circunstancias, debió saber hacer política en un espacio social que no era liberal. No podía pretender de la noche a la mañana convertir a cada uno de los habitantes de la nación en fervientes liberales, en abogar por la separación de la iglesia del Estado, el sufragio universal, etc. No porque la teoría estuviera equivocada, sino porque el terreno de la práctica política era atrasada, era de antiguo régimen. Esto explica porque durante el siglo XIX, presidentes, u hombres de la actividad pública, y que eran de ideología liberal, la cual se opone al autoritarismo, aprobaban su ejercicio. Parece una paradoja, pero el autoritarismo es “ejercido por los presidentes más liberales y más decididamente combativos contra las posiciones de la Iglesia”[47]. Pero no es tan así, la practica política del gobierno fuerte y autoritario en Chile se explica por los acontecimientos de la llamada época caótica, de transición, de ensayos constitucionales, pero antes de ella tenia que ajustarse a la nueva realidad política que enfrentaba. El cambio revolucionario implicó una nueva forma de entender la vida social, el ciudadano es la estrella máxima de aquel juego, pero debe ser instruido en su ejercicio, no es menor para una sociedad donde el jefe máximo de la sociedad es derribado y cambiado por otro, con otras relaciones políticas, con nuevas relaciones de poder y formas de comprender la vida social.
Seria un error pensar que Chile estaba inmaduro para el proceso, no nos parece correcto hablar de ensayos constitucionales o de cualquier otro epíteto parecido. Chile en dicho período tuvo constituciones políticas, y si fueron varias es producto de la lucha de poder que queda pos independencia. La representación política, los ciudadanos, los derechos y deberes son parte de esa lucha política y enfrenta a diversas formas de aplicar la ideología liberal con las de antiguo régimen que no han desaparecido. Por esto el liberalismo se nutre del antiguo régimen, éste le entrega la base social necesaria para sustentar su proyecto político, y al momento de la adversidad es valido buscar nuevos rumbos. Después de todo el proyecto económico, que no hemos tocado en esta ocasión, caminara en ese rumbo por un cause normal de la economía (ahora de mundo). El liberalismo político en Chile no solo son los pipiolos, en cierta medida también los son los pelucones. El liberalismo en Chile atraviesa el espectro social y si se configuran los grupos políticos en partidarios de un conservadurismo mayor, un liberalismo concreto o un modelo más fuerte y autoritario, el liberalismo estará presente en mayor o menor medida en todos esos proyectos.
Así en el Proyecto Constitucional de 1818, la constitución de 1822, la de 1823 tienen elementos de antiguo régimen, más fuertes en la última que en las anteriores, pero también tienen elementos de liberalismo puro, o mejor dicho en esencia son liberales, unas más que otras, elementos que no será la excepción de 1828, e incuso en 1833, que estará marcada por un autoritarismo para ordenar la casa. Por ejemplo respecto a la Constitución Política de 1823, hay quienes consideran que “al formar la Constitucion no puedo procederse con más liberalidad y sincero deseo de acertar”
[48]. Tal vez todo lo acontecido entre 1810 y 1825, “no fue un conflicto cívico sino hasta que la falange pelucona entró a disputar a la masa pipiola el control político del proceso”[49], pero ambas masas tenían en su cuerpo un porcentaje de liberalismo y otro de antiguo régimen.
Para analizar la política, no basta quedarse con el discurso, sino que hay que analizar la práctica política, en sus distintas formas. Debemos analizar la conjunción de la teoría y la práctica política, porque por lo general se tiende a pensar que la teoría es llevada a la práctica de manera íntegra, pero eso no sucede. La razón principal del por qué ocurre radica en que todos los sistemas políticos o las teorías se aplican sobre modelos de sociedad que no son rígidas como la misma teoría, por lo cual es necesario analizar las formas en que se realizan las prácticas políticas, hacia donde van y que es lo que pretenden, contrastándolas con las formas reales de aplicación y como las sociedades las asimilan y transforman. Para este período la mayoría de los periódicos entiende la libertad como la “facultad de hacer en nuestro beneficio todo, o que no ofenda a los derechos de los otros”
[50]
BIBLIOGRAFIA
PERIÓDICOS

- Actas Del Congreso Conservador. 1824 – 1825

- Carta Contestación al autor del Independiente. 25 de Mayo de 182. Melipilla.

- Contestación al Independiente. 4 de Julio de 1821. Santiago.

- El Argos de Chile. 1818

- El Avisador Chileno. 1824.

- El Duende. 1818.

- El Independiente. 1821.

- El Telégrafo. 1819

- La Abeja Chilena. 1825.

- Redactor Extraordinario del Soberano Congreso. Juramento de la Constitución. 29 de diciembre de 1823.


CONSTITUCIONES POLITICAS

- Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En
www.senado.cl

- Estado de Chile. Constitución Política del Estado de Chile. Sancionada y promulgada en 30 de octubre de 1822. La Convención a los Habitantes de Chile. En
www.senado.cl

- Estado de Chile. Constitución Política del Estado de Chile. Promulgada en 29 de diciembre de 1823. El Director Supremo de Chile a los que las presentes vieren y entendieren, sabed:” En
www.senado.cl


TEXTOS

- Artigas, Jorge. La Constitución de 1828. Memoria de prueba para optar al grado de Licenciado en la Facultad de Ciencias jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. 1945.

- Góngora, Mario Ensayo Histórico sobre la Noción de Estado en Chile en los siglos XIX y XX. Editorial Universitaria, Santiago, Chile. Pág. 74.

- Mizón, Luis. Claudio Gay y la Formación de la Identidad Cultural Chilena”.Editorial Universitaria, Santiago, Chile 2001.

- Salazar, Gabriel y Pinto, Julio. Historia Contemporánea de Chile Tomo I. LOM Ediciones, Santiago, Chile, 1999.

- Vial Muñoz, Samuel. Del Súbdito al Ciudadano. En Centro de Estudios del Bicentenario.
www.bicentenariochile.com.


BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA

- Anderson, Benedict. Comunidades Imaginadas. Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México, México. 1983.

- Artola, Miguel. Antiguo Régimen y revolución Liberal. Editorial Ariel, Barcelona, España, 1978.

- Collier, Simon. Ideas y Políticas de la Independencia Chilena 1808 – 1833. Editorial Andrés Bello. Santiago, Chile, 1977.

- Sábato, Hilda (Coordinadora). Ciudadanía política y Formación de las Naciones. Perspectivas Históricas de América Latina. Editorial Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México, México, 1999.




ANEXO: PRIMERA CANCIÓN NACIONAL DE CHILE

La siguiente fue la primera canción nacional, aparece en el periódico El Telégrafo Nº 37. Santiago, Martes 28 de septiembre de 1819:


“La cancion, que ha compuesto el Dr. D. Bernardo Vera, y ha sido adoptada como nacional por el exemo. Senado y S. E. el Supremo Director, hacen honor á Chile […]
CANCION NACIONAL DE CHILE
Ciudadano= EL AMOR SAGRADO
De la PATRIA os comunica a la lid
Libertad es el eco de alarma
La divisa triunfar o morir
El cadalso ó la antigua cadena
Os presenta el soberbio Español
Arrancad el puñal al tirano
Quebrantad ese cuello feroz

Coro: Dulce PATRIA recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que o la tumba serás de los libres
O el asilo contra la opresión

Habituarnos quisieron tres siglos
Del esclavo a la suerte infeliz
Que al sonar de sus propias cadenas
Mas aprende a cantar que a gemir
Pero el fuerte clamor de la PATRIA
Ese ruido espantoso acallo
Y las voces de la Independencia a
Penetraron hasta el corazon

Dulce PATRIA &c.

En sus ojos hermanos la PATRIA
Nuevas luces empieza a sentir
Y observando sus altos derechos
Se ha incendiado en ardor varonil
De virtud y justicia rodeada
A los pueblos del orbe anuncio
Que con sangre de Arauco ha firmado
La gran carta de emancipación

Dulce PATRIA &c.

Los tiranos en rabia encendidos
Y tocando de cerca su fin.
Desplegaron la furia imponente,
Que aunque en vano se halaga en destruir
Ciudadanos, mirad en el campo
El cadáver del vil invasor…
Que parezca ese cruel que el sepulcro
Tan lejano a su cuna busco

Dulce PATRIA &c.

Esos vailes ved tambien, chilenos,
Que el eterno quiso bendecir,
Y en que rie la naturaleza
Aunque alejada del despota vil
Al amigo y al deudo mas caro
Sirven hoy de sepulcro y de honor;
Mas la sangre del Heroe es fecunda,
Y en cada hombre cuenta al vengador

Dulce PATRIA &c.

Del silencio profundo que habitan
Esos males ilustres = oid
Que os reclaman venganza Chilenos,
Y en venganza á la guerra acudid
De Lautaro, Colocolo, y Rengo
Reanimad el nativo valor,
Y empeñad el coraje en las fieras
Que la España a extinguiros mandó

Dulce PATRIA &c.

Esos moustros que cargan consigo
El carácter infame y servil
¿Cómo pueden jamas comparars
Con los Heroes del cinco de abril?
NOTAS Y CITAS
[1] El Argos de Chile. Santiago 04 de junio de 1818. Pág. 01
[2] Ibidem. La negrita es nuestra.
[3] Vial Muñoz, Samuel. Del Súbdito al Ciudadano. En Centro de Estudios del Bicentenario. www.bicentenariochile.com. Pagina 05.
[4] El Argos de Chile. Santiago 22 de mayo de 1818. Pág. 3
[5] El Argos de Chile. Santiago 04 de junio de 1818. Pág. 01
[6] Vera Pintado, Bernardo. Canción Nacional de Chile. En El Telégrafo. Santiago 28 de septiembre de 1819. Pág. 2-5. Cabe señalar que esta fue la primera canción nacional reconocida oficialmente, por lo menos de hecho, por el Director Supremo Bernardo O’Higgins y el Senado, compuesta por el Doctor Bernardo Vera y Pintado; al final se anexa la canción completa.
[7] El Argos de Chile. Santiago 04 de junio de 1818. Pág. 01
[8] El Telégrafo. Santiago 06 de julio de 1819. Pág. 01.
[9] Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En www.senado.cl Página 2
[10] El Argos de Chile. Santiago 06 de junio de 1818. Pág. 2
[11] El Telégrafo. Santiago 15 de junio de 1819. Pág. 3. La negrita es nuestra.
[12] Tal vez por eso los bienes materiales son indispensables para ser ciudadano, ya que es sinónimo de probidad, ya que su obra sería fruto de la obra de dios, convirtiéndolo, básicamente, en un hombre de bien y de bienes.
[13] No hablaremos de liberalismo latinoamericano o chileno, sino de liberalismo en Latinoamérica o en Chile. Esta pequeña sutiliza del lenguaje no es menor, porque el liberalismo que se aplica en nuestros países desde el siglo XIX es liberalismo en sí, puro y teórico; pero su puesta en práctica se sustenta en sociedades distintas a las europeas. No hay una invención propia, o una versión, sino que una aplicación práctica distinta, cuyos objetivos teóricos son los mismos, ero el tiempo en que se ejecutarán serán distintos. Ver mas adelante la autoconfesión del presidente Santa Maria.
[14] Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En www.senado.cl Página 3
[15] Ibidem.
[16] Ibidem
[17] Ibid. Pág. 3-4.
[18] Ibid. Pág. 4
[19] El Telégrafo. Santiago 02 de julio de 1819. Pág. 2.
[20] El Argos de Chile. Santiago 06 de junio de 1818. Pág. 3
[21] Góngora, Mario Ensayo Histórico sobre la Noción de Estado en Chile en los siglos XIX y XX. Editorial Universitaria, Santiago, Chile. Pág. 74.
[22] Vial Muñoz, Samuel. Del Súbdito al Ciudadano. En Centro de Estudios del Bicentenario. www.bicentenariochile.com. Pagina 05.
[23] Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En www.senado.cl Página 1
[24] Ibidem.
[25] Ibidem.
[26] Ibidem.
[27] Mircia Eliade. Famoso historiador de las Religiones, ha descrito los espacios de epifanias e hierofantas como espacios societales que están en el tránsito de lo sagrado y lo profano, lo divino y lo humano.
[28] Que no sabemos, pero puede ser una evolución del término estante. Aunque dentro de la lógica en la cual esta inmersa la palabra se asemeja más al sentido moderno, de los que habitan en el país. Ahora también puede significar el que habita en un lugar fijo, como lo explicita el reglamento constitucional provisorio en el articulo 10 del capitulo I Titulo I: “A ninguno se le puede privar la libertad civil […] fijar su residencia en la parte que sea de su agrado dentro o fuera del Estado”.
[29] Si bien no es explicito, el termino estamos usándolo nosotros, no debemos olvidar que leimotiv del conquistador español fue la de descubrir, conquistar, poblar y sustentar. Este ultimo paradigma puede haberse sostenido durante el primer período republicano. Lamentablemente, por espacio y tiempo, no podemos desarrollar este ensayo por esa área, de cuales fueron los paradígmas que perduraron desde el periodo colonial hasta bien entrada la republica, mas allá de la orientación ilustrada.
[30] Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En www.senado.cl Página 1
[31] Vial Muñoz, Samuel. Del Súbdito al Ciudadano. En Centro de Estudios del Bicentenario. www.bicentenariochile.com. Pagina 12.
[32] Estado de Chile. Constitución Política del Estado de Chile. Sancionada y promulgada en 30 de octubre de 1822. La Convención a los Habitantes de Chile. En www.senado.cl Página 1
[33] Ibid. Pág. 2.
[34] Ibid. Pág. 4
[35] Ibidem.
[36] Redactor Extraordinario del Soberano Congreso. Juramento de la Constitución. 29 de diciembre de 1823.
[37] Solo nos queda suponer, pensamos que se debió haber construido, a lo mejor no se termino, y los suceso violentos que siguieron a 1829 debieron terminar destruyendo el monumento. Independiente de ello, si no se construyo, de todas formas refleja la intención política de la constitución.
[38] Estado de Chile. Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile. 10 De Agosto de 1818, Sancionada y Jurada Solemnemente el 23 de Octubre 1818. En www.senado.cl Página 1
[39] Estado de Chile. Constitución Política del Estado de Chile. Sancionada y promulgada en 30 de octubre de 1822. La Convención a los Habitantes de Chile. En www.senado.cl Página 1
[40] Estado de Chile. Constitución Política del Estado de Chile. Promulgada en 29 de diciembre de 1823. El Director Supremo de Chile a los que las presentes vieren y entendieren, sabed:” En www.senado.cl Página 1
[41] El Independiente. 21 de mayo de 1821. Pág. 1-5.
[42] Carta Contestación al autor del Independiente. 25 de Mayo de 182. Melipilla.Pág. 6.
[43] Ibid. Pág. 7.
[44] Contestación al Independiente. 4 de Julio de 1821. Santiago. Pág. 8.
[45] Artigas, Jorge. La Constitución de 1828. Memoria de prueba para optar al grado de Licenciado en la Facultad de Ciencias jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. 1945. Pág. 11.
[46] El Avisador Chileno. Carta Constitucional. Santiago 10 de abril de 1824. Pág. 26.
[47] Mizón, Luis. Claudio Gay y la Formación de la Identidad Cultural Chilena”.Editorial Universitaria, Santiago, Chile 2001. Pág. 35.
[48] La Abeja Chilena. Sobre la Constitución de 823. 16 de Junio de 1825. Pág. 14
[49] Salazar, Gabriel y Pinto, Julio. Historia Contemporánea de Chile Tomo I. LOM Ediciones, Santiago, Chile, 1999. Pág. 33.
[50] El Duende. Reflexión sobre el Concepto de Libertad. Santiago 22 de junio de 1818. Pág. 2

domingo, octubre 22, 2006

WEON, HUEVON, GUEON..... ¿Como mierda se escribe?

Una vez, cuando era pequeño, iba en 6 básico en el Colegio Claretiano (de curas) cuando se me ocurrió la tonta idea de escribirle un improperio a un compañero de curso (que se parecía al personaje de la historieta de Condorito, que se caracteriza por ser aweonao, me refiero a Ungenio). La palabra escrita fue "gueón". Mi compañero le dijo a la profesora, que nos pidió a todos volver a escribir la palabra, y como si hubiese sido una genial clase de lenguaje, la profe cacho que fui yo, porque el resto escribio la palabra con H, es decir escribió Huevón. El punto es ¿Porque cresta se supone que se debe escribir así si se pronuncia de la otra forma?, y es más en el útlimo, con los famosos chat y fotologs la palabra se escribe de otra forma en el ciberespacio, se escribe "weon". Un lingüísta tal vez nos diría que ya da lo mismo como se escriba, las tres formas son correctas, total se trata de una palabra particular de Chile que con el tiempo se ha internacionalizado en el continente.
Independiente de la forma de escritura, lo relevante de la palabra son sus funciones: Es verbo, sustantivo calificativo y todo multifacética. Fijénse en la siguiente frase: "oye huevón, si es guea no sirve pa ninguna weá" (risas). Un chileno lo entiende al tiro, pero un extranjero lo dudo.
Este fue un comentario freak ( como los morton: chik le freak.......)
mejor me dejo de webiar. chao

viernes, octubre 20, 2006

CALAVERAS DE CRISTAL


No tenía ganas de escribir, pero encontre este artículo en internet. Es sobre las calaveras de cristal, uno de los misterios más grande de la arqueología mesoamericana. Si alguien sabe algo de esto que comente. Ahí les va:

Los lugares en los que se han hallado estas tallas están ubicados generalmente en América Central, concretamente en ruinas aztecas y mayas.Las calaveras de cristal están cortadas con la forma de un craneo humano, varían en forma, tamaño y tipo de cristal. La más conocida de estas calaveras es la "Skull of Doom" (Calavera de la Muerte, o del Juicio Final) descubierta por Mitchell-Hedges, el cual afirmó que fue desenterrada por su hija Anna en 1927, durante una expedición realizada en las ruinas mayas de Lubaantum (Belize), tras mover unas grandes piedras que cubrían un altar de uno de los templos mientras buscaban huellas de la Atlántida. Tiene características muy similares a la de una verdadera calavera humana, como una mandíbula móvil con sus dientes. Hasta ahora no se ha logrado determinar la forma en la que fue tallada, ya que se trata de un trabajo imposible de realizar por los más talentosos escultores o ingenieros de nuestra época. Fabricada con cristal puro de cuarzo, tanto la mandíbula como el cráneo provienen de la misma roca. Es anatómicamente perfecta, seguramente sea la representación de un cráneo femenino debido a su pequeño tamaño, 12,7 cm. de altura, mientras que su peso es de 5 kg. El cráneo, perfectamente tallado en cristal de roca, presenta un alto grado de dureza (siete sobre diez, en la escala de Mohs), de lo que se deduce que sólo mediante fundición del mineral y utilizando un molde, o mediante el uso de un diamante podría obtenerse algo parecido. Pero los mayas no poseían la suficiente capacidad técnica para semejante trabajo. En el año 1970 la familia Mitchell-Hedges entregó el cráneo a los laboratorios de Hewlett Packard para su estudio. Pudo comprobarse que el cristal fue tallado en contra del eje natural del cristal, algo totálmente ilógico, pues esto provocaría la rotura de la pieza de cuarzo, aun usando tecnología láser. Otro hallazgo sorprendente consistió en que no había evidencias del uso de herramientas metálicas. Hasta ahora se han descubierto varios cráneos en distintos lugares del mundo, pero sólo estas nueve parecen auténticas:

- SKULL OF DOOM: Descubierta en 1927 por Mitchell-Hedges en las ruinas mayas de Lubaantum, Belize.

- MAYA: Descubierta en Guatemala en 1912.

- LAZULI: Tallada en lapislázuli. Descubierta en 1995 al norte del Perú por indígenas incas.

- JESUITA: Se tiene noticias de ella desde 1534. San Igancio de Loyola, fundador de los Jesuitas, la tuvo en su poder.

- SHUI TING ER: Tallada en amazonita, descubierta hace 130 años por el arqueologo chino Yeng Fo Huu en el suroeste de Mongolia.

- OCEANA: Esculpida en cuarzo. Pertenecia a un campesino Brasileño que vive en una región remota de la Amazonia. Se cree que fue descubierta por indigenas nomadas de esta región.

- ET: Descubierta en 1906 en Guatemala. Es de cuarzo ahumado. Se caracteriza por la forma puntiaguda del cráneo y mandibula pronunciada. Tiene cierto aire no humano.

- MAX: La mayor calavera de cristal conocida.

- BABY LUV: De cuarzo rosa, descubierta en 1700 por un monje del monasterio de Luov (Ucrania). La conservaban desde hacia cientos de años.

El misterio de las calaveras es enriquecido también por una leyenda que se remontaría a los mayas. Tal leyenda cuenta que en el mundo existen 13 calaveras de cristal de tamaño natural, y cuando todas sean descubiertas, transmitirán a los hombres todo su conocimiento."

Bueno cuates, estas cosas nadie sabe para que fueron hechas ni como cresta las hicieron.... si nos ponemos místicos y hacemos caso a la leyenda maya.... vamos en la novena, faltan cuatro y cha chan (felices sueños jajajajajaja), quizas se descubra el secreto cuando acabe el calendario maya, ¿Uuuu brigido no?

miércoles, octubre 18, 2006

VIOLENCIA POLITICA EN AMERICA LATINA


La historia de nuestro continente está marcada por la violencia política. Definirla es complejo, pero es necesario comprenderla. Durante el siglo XIX la violencia política como forma de acceder al poder político superó con creces a los intentos moderados de lograr una autonomía mayor por parte de las colonias americanas frente el Imperio Español. Los patriotas concientes de aquello se prepararon para la lucha revolucionaria que cambio los designios de los pueblos americanos. Nace la patria y se muere la colonia, producto de la violencia política que se desencadenó en la guerra revolucionaria.

Posterior a la independencia, la violencia política, en su forma de guerra, se traslada hacia el interior de la América independiente (la independencia se peleó en América, pero pareciera que hubiese sido una guerra en un lugar sin tierra, mágico, que no existe, que no es el mismo suelo que pisamos), mediante guerras civiles y entre países en formación que buscaron delimitar sus fronteras para darle legitimidad a los nacientes Estados.

Pero además de aquello, nuestra historia está marcada por otras formas de violencia política, que son:

1. - Represión y Matanzas Obreras y Campesinas.
2. - Revolución y Guerrilla.
3. - Dictaduras Militares.
4. - Autoritarismo personalista (Varguismo, Peronismo, Fujimorismo)
5. - "Terrorismo" y subversión.
6. – Intervencionismo.

- Represión y Matanzas Obreras y Campesinas: En todo el continente se ha derramado la sangre de los trabajadores. Cuando estos comenzaron a organizarse para luchar por mejorar sus condiciones de vida, acabar con la miseria material y espiritual en la que se encontraban, fueron recibidos a balazos por nuestras flamantes y elegantes oligarquías que siempre vieron a los rotitos como simples animales. Matanzas despreciables para el mundo obrero como la de Santa Maria de Iquique en 1907 en Chile o la de Puerto Montt bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva a fines de los 60’s. Centroamérica y el Caribe no se quedaron atrás y mucho menos el resto del continente.
– Revolución y Guerrilla: Nuestra historia republicana se inicia con la revolución independentista. Sin duda alguna la Revolución es la forma de violencia política mas notable de todas, la más deseada u odiada, la más romántica, y la que puede llevar a los pueblos a realizar gestas increíbles, donde la matanza y la violencia son pan de cada día, pero absolutamente legitimadas. La revolución Francesa (1789 y la de 1848), Estadounidense (independencia), liberales en toda Europa o la revolución Rusa (1905 y 1917 –la de febrero y octubre–), y por supuesto la nuestra de independencia, fueron emblemáticas, pero por sobre todo como decía Federico Engels (en una carta en la que critica a los pacifistas) la revolución es un acto en el cual una parte de la población se impone sobre la otra por medio de fusiles, sables, bayonetas y cañones. Violencia, de la mas pura, pero aplicada o legitimada por las grandes masas, es decir por la mayor parte de la población. Es la instancia máxima de la violencia política que cambia la historia (léase “El papel de la violencia en la historia” de Federico Engels), se expresa en guerra popular, insurrección de masas, foco guerrillero, guerra abierta, etc. la forma depende de los lugares. La guerrilla por su parte es una forma que ciertos grupos buscan por alcanzar este objetivo máximo… la revolución. Ejemplos importantes tenemos de esta forma de violencia política como en México (1910, Pancho Villa y Emiliano Zapata contra Madero (maderistas), y todos contra Porfirio Díaz) o la Emblemática y Todo-Reverenciada Revolución Cubana con figuras enormes como el Ché Guevara y Fidel Castro. De esta última se despliegan las guerrillas latinoamericanas en Centro América y el Caribe, pero por sobre todo en Colombia, como a su vez intentos foquistas (foco guerrillero) en Chile, Argentina, Bolivia, etc.
– Dictaduras Militares: Sudamérica es Roma, no solo por lo católica y creyente a lo indígena, sino que además porque las repúblicas sudamericanas funcionan con Dictaduras Militares, claro que todos nuestros “novelescos dictadores” se creen Cesar o Augusto (bueno de hecho Pinochet se llama Augusto José Ramón) por apernarse en el poder lo mas posible y pretender re-institucionalizar a los Estados y naciones, bueno seamos concretos, lo han logrado en varios casos. Está claro que la violencia política es normal en estos períodos y se caracteriza por la coerción, represión y coacción, ahí “APARECEN” LOS DESAPARECIDOS y ejecutados políticos (bueno en una revolución también). Son gobiernos que por lo general usan y abusan del poder fáctico de las armas, pero en muchos casos, y muy especialmente en Chile, son apoyados por importantes sectores de la población convirtiéndose en una de las tantas formas de fascismo (leer a Dimitrov sobre el fascismo)
– El autoritarismo personalista es bastante parecido a las dictaduras militares, pero es llevado a cabo por civiles, por verdaderos caudillos que usando y abusando del populismo (de derecha o izquierda) agencian un Estado donde la participación política queda delimitada por formas orgánicas que delimitan y estructuran la participación de la misma. O sea se organizan de acuerdo a como quiere el gobierno que se organicen. Chile hoy tiene mucho de aquello, pero no mediante caudillos ni populismo sino que asegurando el status quo en el poder, con una especie de oligarquía del siglo XXI en la cual sus parlamentarios están absolutamente desintonizados con respecto al resto del pueblo (el presidente del senado no sabia que la marcianitas ganaron el campeonato mundial de hokey patin en Chile, según él fue en España), ya que se aburbujean y gobiernan para ellos mismos.
– “Terrorismo” y subversión: El terrorismo busca causar el miedo y el terror en la población, se caracteriza por ataques sorpresivos y que por lo general mata personas, acá están los bombazos, los atentados a personajes y el asesinato político. Algunos grupos políticos, principalmente de ultra izquierda han utilizado esta forma de aplicación de la violencia política, por lo general se aprovechan de las circunstancias cuando hay un ascenso de las luchas de masas, pero actúan a espaldas de las mismas y pretenden reemplazarlas: Pero también hay otras formas subversivas que no podemos denominar terrorista, y que si bien pretenden reemplazar a las masas, logran simpatías en ellas, como la de los grupos que luchan contra las dictaduras. Tal es el caso del FPMR y del MJL hasta que en la década del 90, ya sin dictadura, algunos de sus miembros descolgados se convirtieron en delincuentes subversivos. La subversión es diferente, ya que va tras un objetivo inmediato, derrocar a un gobierno y es una forma legitima de lucha cuando hay un enemigo poderoso; por lo general se prefiere denominar a esta forma de violencia política como resistencia, personalmente me gusta más éste termino.
Intervencionismo: No hay mucho que decir, pero las formas de intervención política de Estados Unidos en la región son la aplicación de la violencia política, ya sea en forma diplomática, conspirativa o concreta. Un buen ejemplo es el asesinato del General Schneider y para que decir de la doctrina Monroe.

Cómo ven la violencia política es parte de la historia latinoamericana, pero además hay que mencionar las formas de odio político-social, es decir el odio de clases, el cual existe aunque lo nieguen, además del odio ideológico que es más elaborado y racional. El punto es que los períodos de paz son relativos y lo que más impera es la violencia política. En Argentina después de la dictadura ha quedado la caga’a igual y la violencia social se traslada a la escena política en las calles, como las viejas asonadas callejeras de principios de siglo XX en Santiago de Chile, claro que ya no matan por manifestarse, simplemente caen balas locas que le llegan a los transeúntes en la Pincolla y un joven poblador cae muerto, como cayó el estudiante Daniel Menco en Iquique, sin mencionar que el Huanaco atropella a estudiantes universitarios y los aprisiona contra la reja en Playa Ancha, mientras recibe un buen cóctel molotov.

En Chile nuestra democracia es de cartón, una fachada para los empresarios y nuestra paz es relativa, poco a poco la violencia política vuelve a aflorar, se asoma, pues es la única forma en la cual se han producido cambios en el continente y es la única que en algún momento romperá este maldito status quo, el punto es que debe ser legitimada. Esta democracia durará el tiempo que vivan las generaciones que perdieron en el 73 y lucharon por “RECUPERAR” la democracia (a lo sumo, si es que no antes), pero las generaciones que vienen, cada día quieren menos o entienden menos a esta democracia que no da soluciones, y que sólo segrega y traslada la violencia política a la violencia social, a la segregación social y al perpetúa el status quo mediante una supuesta meritocracia, que en realidad funciona bajo la lógica de la dedocracia y pitutocracia.

El ex Comandante en Jefe del Ejército de Chile, General Cheyre, dijo un día: Que nunca más el ejército se vea involucrado en violaciones a los derechos humanos…. ¿No se dijo lo mismo después del caótico año de 1932? Esta democracia no es paz, sino pacificación. Si la violencia política es parte de nuestra historia, asumámosla como tal, pero busquemos la forma de evitarla, lo paradojal es que la violencia política se combate con violencia revolucionaria…